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domingo, 28 de abril de 2013

VII Desafío Sierra de Aználcollar





Hola a todos. Más vale tarde que nunca, se que tenía pendiente la crónica desde principio de mes y que cuanto más fresco, más detalles, pero no por ello no voy a dejar aquí mi opinión de esta prueba.

Para mi esta maratón tiene un algo de especial, mi primer contacto se remonta a su III edición en la que tomé parte en ella como uno más de la organización realizando un reportaje fotográfico, ya en la IV edición participé en ella montada en mi burra.

Ya en siguientes ediciones, se fue convirtiendo en "más" especial por varios motivos, uno que ya era casi uno más en la organización al conocer a casi todos los miembros de ella y otro de los motivos es que empezaron a acompañarme los amigos de siempre y además mis amigos de Galicia Carlos, Paco, Pruden y Anita. Además también estaban mis dos soles participando en la organización haciendo fotos y animando a los bikers.

El peor momento fue cuando el año pasado a 5 km de meta, Carlos sufrió un grave accidente y se rompió la muñeca, pero ahí la organización respondió a la perfección y lo devolvimos a la Coruña operado y vendado...

Y ya por fin hemos llegado a la VII edición.

Este año año tenía el "corazón partío", en la cabeza de carrera salían mis amigos del club Kanina Bikes, pero como sabía que me faltaba fondo y que salía con intención de hacer la ruta corta... pues tomé la sabia decisión de ir con mi amigo Mario, Sergio y su amigo Carlos.


 Mario, yo, Sergio, Carlos y Carmen (foto de Carmen Gallo)

Mario tiene intención de hacer la ruta larga y Sergio la corta, yo salgo convencido de hacer la corta y que es una buena idea acompañar a Mario hasta el desvío y después intentar seguir la rueda de Sergio

La ruta sigue casi el mismo recorrido que el año pasado pero a la inversa, esto es lo bueno de hacer salidas por esta zona, que ya sabes lo que se te avecina.

Por los avituallamientos y puntos de control, me encuentro con mis amigos del club ciclista las Cañás, que son los que organizan la prueba, y es una gozada volver a esta gente, y además recibir sus ánimos y apoyo. 
Un aliciente más es que estoy probando mi Spark, ya llevo más un mes con ella y ya me he hecho a la 29", y hoy ya le tocaba una prueba de fuego para ver de lo que es capaz.

Yo ando sin fondo, después de un largo y húmedo invierno, y eso lo noto a la hora de afrontar las subidas, voy a mi ritmo y a dosificar, vamos, despacio y con buena letra... Ahí Mario va delante y apretando. 

En un punto Sergio se descuelga y decide esperar a su amigo, nos quedamos Mario y yo.

Llegamos al corte en el km 30 y poco, voy bien, con fuerzas y con ganas, así que hago una apuesta conmigo mismo y decido acompañar a Mario y hacer la ruta larga. Al final ha sido la mejor decisión.

La bici se está portando magníficamente, en las paredes sube sin mostrarse nerviosa y tracciona muy bien, pero donde triunfo es bajando... Impresionante, ahora me doy cuenta de que he acertado en la elección de la bici, 29" y doble. Con la 26" me gustaba bajar, pero había que conocer sus limitaciones, al ser rígida la rueda trasera bota, no dibuja el perfil de la trazada y al ser de 26", hay que elegir bien la trazada para salvar los obstáculos, baches, piedras, etc. Con la 29" es todo al contrario, bajas mucho más rápido y mucho más seguro ya que las dos ruedas van pegadas al suelo y al ser de 29" podía ir por sitios que antes con la 26" era imposible.

Seguimos avanzando, Mario me espera en las subidas y yo lo espero en las bajadas, y llaneando vamos juntos y hablando.

Ahora llegamos a un tramo single track (que bien suena en inglés) a la izquierda monte y a la derecha barranco, es una gozada, es divertido y con alguna parte técnica. Era la primera vez que pasaba por esa zona, era un regalo de mi amigo Pedro ;-)

Llegamos a otro punto de control en el que me encuentro a Bruno, hacía tiempo que no lo veía y nos damos un saludo y cruzamos unas palabras. Fue divertido un comentario que me hizo unos días después, me decía que había pillado una pedazo de bici y que me salvó que no iba solo, que si no termina la prueba haciendo senderismo, jajajaja.

Y llegamos a un punto en el que me encuentro a mi amigo Alfonso Martín al que tengo que agradecer estas fotos.




Foto de Alfonso Martín

La prueba este año es dura, muchas paredes y algunas zonas llenas de barro, pero el tiempo y la compañía hace que sea más llevadera.

En los últimos km vamos los dos picados con otro biker casi hasta la línea de meta, nos ponemos a hacer relevos y conseguimos dejarlo atrás.

Bueno, terminó la séptima edición de esta Maratón, las sensaciones al final han sido buenas después de un largo invierno y en la mejor compañía.

Saludos a todos.